Láser vaginal: rejuvenecimiento genital

¿Sabes qué es el rejuvenecimiento genital? ¿Has oído hablar del láser vaginal? ¿Para qué sirve?

La vagina es el órgano con mayor densidad de receptores de estrógenos por superficie del cuerpo humano. Los estrógeno son las hormonas producidas por los ovarios, responsables, entre otras funciones, de mantener la hidratación y el estado de trofismo de la mucosa genital (vulva y vagina). Por eso, cuando llega la menopausia y descienden bruscamente los niveles de estrógenos se producen los cambios que en su conjunto definen el Síndrome Genitourinario de la Menopausia: sequedad y picor vaginal, incomodidad, dolor y sangrado con las relaciones sexuales, atrofia de los labios e incluso infecciones urinarias de repetición.

envejecimiento genital aparato femenino

celulasJunto con los estrógenos, el colágeno es el principal responsable de mantener la tensión y firmeza de los tejidos , dando a la piel el aspecto terso e hidratado. Esta proteína en forma de fibrillas que se enlazan unas con otras a modo de red, es producida por los fibroblastos, células que habitan la capa por debajo de la epidermis.

Con el paso de los años, estas redes de colágeno van perdiendo sus puntos de unión, igual que las redes de pesca van perdiendo sus costuras, y el colágeno envejecido es el responsable de la aparición de las arrugas, de la flacidez y de la fragilidad de la piel generalmente por encima de los 40 años.

¿Qué utilidad tiene el láser en ginecología?

La tecnología láser se aplica en el tratamiento de múltiples patologías médicas desde hace más de 30 años. Existe experiencia y seguridad contrastada en la aplicación del láser en diferentes especialidades: dermatología (queratosis seborreica, acné, verrugas, manchas cutáneas, rejuvenecimiento cutáneo, etc), cirugía vascular (tratamiento de varices y dilataciones venosas), urología (litotricia, tumores, cirugía prostática), oftalmología y muchas otras.

En ginecología, las aplicaciones del láser de CO2, son las siguientes:

  1. Sindrome de hiperlaxitud o relajación vaginal.
  2. Incontiencia de orina de esfuerzo leve y moderada.
  3. Atrofia de la mucosa vaginal.
  4. Cirugía estética íntima o vulvovaginal (labioplastias, perineoplastias), técnicas quirúrgicas reconstructivas vulvares.
  5. Tratamiento de las lesiones producidas por Virus del Papiloma Humano: condilomas (verrugas genitales), displasias del cuello del útero

¿Cómo actúa el láser en ginecología?

Mediante golpes o disparos de calor, muy superficiales y separados por tejido sano, el láser genera pequeños traumatismos térmicos que son capaces, por un lado de destruir esos puentes de unión entre las fibras de colágeno envejecidas, y por otro, como reacción a esa pequeña agresión térmica, los fibroblastos de los tejidos reaccionan sintetizando nuevas fibras de colágeno y nuevos vasos sanguíneos que reparan el daño local. Como consecuencia, el tejido colágeno envejecido se destruye y en su lugar se depositan nuevas fibras colágenas que dotan a la mucosa tratada de firmeza, tensión y grosor aumentado.

laser ginecologia

Así, se consigue dotar a las paredes vaginales de mayor tensión y fortaleza, que son dos de las características que no existen en las situaciones de laxitud vaginal que sufren muchas mujeres que han tenido partos por vía vaginal, consiguiendo buenos resultados estéticos (el introito o la entrada a la vagina queda más “cerrada”) y mejores sensaciones con las relaciones sexuales (mayor sensación de roce y de fricción en las paredes de la vagina).

Con respecto a la incontinencia de orina, no olvidemos que es una patología que padecen hasta un 30% de las mujeres de nuestro entorno (unos 2 millones de mujeres españolas). Es mayor en aquellas mujeres que han tenido partos por vía vaginal (a mayor número de partos, más frecuente y de mayor intensidad la incontinencia) y en las de mayor edad: 1 de cada 2 mujeres por encima de los 60 años tiene algún grado de incontinencia de orina de esfuerzo (IUE).

A pesar de la mayor información con la que cuentan las mujeres, la IUE sigue siendo un tema tabú en muchas consultas de ginecología. Además, muchas mujeres jóvenes que sufren algún grado de IUE tras un parto al realizar actividades cotidianas (levantar la bolsa de la compra, hacer jogging, al estornudar o incluso al tener relaciones), piensan que es una consecuencia normal del parto. El hecho de tener que llevar muchas de ellas un salvaslip o una compresa a diario es causa de perdida de autoestima y de confianza, deteriorando inculco su rendimiento laboral y por supuesto la relación de pareja.

En los casos de IUE el láser CO2 consigue que la síntesis de colágeno nuevo en la pared vaginal anterior y en los tejidos bajo la uretra resulte en mayor tensión y resistencia de los tejidos con la consiguiente disminución de los escapes de orina.

¿Cuántas sesiones necesito?? ¿En qué consisten?

La sesión de láser ginecológico se realiza de forma ambulatoria en consulta. Se aplica primero una pomada con anestésico local, y tras 10 minutos para conseguir el efecto anestésico, se retira y se procede a realizar a la sesión.

aparatos

La sesión dura aproximadamente entre 20-25 minutos. La tecnología láser ofrece las ventajas de la precisión y seguridad. Son pulsos de calor muy superficiales y de profundidad milimétrica, con lo que no se dañan tejidos circundantes ni estructuras profundas como nervios, vasos sanguíneos o músculos.

Es un procedimiento totalmente indoloro, y la paciente puede realizar su vida normal de forma inmediata. Se aconseja el uso de un hidratante vaginal durante 5 días tras la sesión y no mantener relaciones durante la primera semana.

Para la mayoría de las mujeres basta con dos sesiones, separadas aproximadamente 6 semanas.

La mejoría tras la primera sesión es evidente tras los primeros días. En el caso de la IUE leve-moderada, la mayoría de las mujeres (90%) mejoran tras la primera sesión y en un 70% de los casos se corrige tras dos sesiones.

Lo mismo ocurre para los casos de atrofia genital que aparecen con la menopausia. Es una patología crónica y progresiva que padecen hasta el 60% de las mujeres tras la menopausia y que empeora con los años y la falta de estrógenos. Es causa de la sequedad vaginal, prurito, dolor y sangrado con las relaciones que sufren estas mujeres y que son consecuencia, como dijimos, del déficit de estrógenos. La nueva vascularización que crean los pequeños impactos térmicos en la mucosa vaginal atrófica, consigue aumentar el flujo sanguíneo local, con la consiguiente mayor hidratación, turgencia y engrosamiento de la mucosa vaginal.

Por último, los casos de cirugía reconstructiva genital (labioplastias, perineoplastias, etc) se han de realizar en quirófano y con adecuada sedación. El láser ofrece la ventaja de la precisión, con el consiguiente menor sangrado intraoperatorio y menor edema de los tejidos reparados, con una más pronta recuperación.

partes antes y despues

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