EL OLVIDADO PUERPERIO

Cuando decidimos ser madres y nos quedamos embarazadas no sólo cambia el cuerpo, se producen cambios más profundos. Dejamos atrás una vida anterior que ya no recuperamos y, de repente, nos convertimos en madre. Y entonces ya no somos sólo mujer, esposa, compañera y amiga. Pasamos a representar la palabra en mayúsculas que es ser MADRE.

Embarazo

Normalmente la mujer embarazada tiene una imagen idílica del postparto. Despertar junto a tu bebé precioso, las tardes paseando con tu carrito disfrutando de las sonrisas y del desarrollo de tu bebé, y entregarle todo tu cariño mientras crece. Y como muchas cosas en esta vida, todo es cuestión de expectativas.

Y aparece entonces el “síndrome de superwoman” ya que, en la mayoría de ocasiones la mamá no solo atiende las necesidades del bebé si no que además se exige mucho a sí misma, convirtiéndose en su mayor juez. Recuperarse bien, estar estupenda, lucir la misma figura que antes del embarazo, perder peso, borrar de tu cara las ojeras y además no olvidarse de la pareja… porque además de madre seguimos siendo mujer.

 

La idealización del parto

Existe una idealización de embarazo, del parto y de la maternidad. Afortunadamente es sólo eso; “una etapa” que pasa rápido para bien o para mal. El puerperio no refleja verdaderamente cómo es la experiencia de la maternidad porque en esa ecuación entran más variables a parte del bebé; las molestias tras el parto, el agotamiento, el dolor y la montaña rusa hormonal crean un cocktail explosivo. La crianza puede llegar a ser extenuante si las expectativas son poco realistas. Y ahí te preguntas cuándo y quién te ha contado lo del puerperio de otra forma a la que lo estás viviendo; planteándote incluso si eres tú la que fallas e incluso si das la talla como madre y como mujer. Por no decir que incluso a veces la mujer se siente juzgada porque con la maternidad opina hasta el que no tiene hijos. Necesitas tener los pies en la tierra.

Después del parto

El postparto existe tanto en el plano físico como en el emocional. Y debemos ser conscientes de ello. Y después de mucho analizar me he dado cuenta de lo que a mi me hubiera gustado tener. Y decidí crearlo en Bmum. Necesitaba una red de seguridad, un paracaídas de emergencia. El cabo donde poder agarrarme con seguridad. Esa Red de Apoyo, con pareja, familia, amigos, pero sobre todo con profesionales.

La recuperación de la mujer va a estar determinada en gran medida de cómo se encuentre y cómo gestione esta etapa. Desde el plano físico a la dimensión emocional; el hecho de cómo haya sido el parto (muy largo, instrumentado, si tiene muchos puntos que además le ocasionan dolor), si la lactancia materna se ha iniciado con dificultad o si por el contrario el parto ha sido una experiencia vital disfrutada en pareja.

Bmum

Por eso en Bmum ponemos nuestro granito de arena intentando que la mujer salga del hospital tal y como entró. Queremos que el parto más que un recuerdo sea una experiencia; sin puntos, sin dolor físico, sin malos recuerdos…para contribuir a que se recupere mucho mejor.

Queremos dar apoyo a la mujer en el puerperio aunando el área física ( lactancia, cuidados de recién nacido, cuidado de la mamá los primeros días) como emocional, quizás en más importante, con una persona que acompañe a la mujer y le lleve de la mano en este momento. Y por eso hemos creado esa red de apoyo al puerperio formada por una fisioterapeuta experta en disyunciones y recuperación del suelo pélvico, por una coach emocional (que además es ginecóloga) para abordar nuevas situaciones emocionales y enfrentarlas con garantías, y por mí misma para ayudar a la recuperación en el ámbito de la maternidad y lactancia.
Os invitamos a disfrutar de vuestro puerperio. Con emoción, con una sonrisa y sobretodo con ilusión. Bienvenidas a Bmum, el lugar donde cuidamos de lo más importante.

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